LA WEB DEL YEMAYÁ


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INHI VISIONES

EXPOSICIONES

Este Jueves 10 a las 20:00 horas
Se presenta en la Asociación Cultural Yemayá
como parte de los eventos de La Segunda muestra de Arte Cubano Contemporáneo
"El Arsenal"
La exposición "Inhi Visiones" de la artista cubana
ANISIS GONZÁLEZ
Presentada por el reconocido columnista y crítico de arte cubano Toni Piñera

La energía de las cosas...
Los códigos de las piezas de la artista nos recuerdan que la vida se transforma sin morir
jamás: la primavera llega inexorablemente después del crudo invierno, la luz siempre se
encuentra al final del oscuro túnel

Toni Piñera
digital@juventudrebelde.cu
31 de Enero del 2011 22:49:50 CDT


Crear para la artista resulta un estado mental y una relación muy particular con la
naturaleza, pero, sobre todo, con la energía de las cosas.

Les presento a... Anisis González (Morón, 1969),
autodidacta, y quien mantiene undiálogo intelectual e intuitivo con el arte,
donde se fecunda una mirada tras otra, capaz de penetrar a las esencias y
devolverlas ya traducidas con el ropaje artístico en forma,de una nueva naturaleza, o nueva vida.
El metal, en todas sus dimensiones, le abrió el camino que ahora busca otros derroteros para decir mucho más.

El pasado año, con mucho éxito de público y crítica, Isis, como firma sus obras, expuso
parte de sus creaciones en la Casa de Carmen Montilla (Oficina del Historiador) en la
muestra titulada Metalmorfosis, y después en la Casa Lloyds de La Habana con Por
quien merece amor. En ambas exposiciones nos sedujo nuevamente con esas piezas
suyas que coquetean entre abstracción y figuración para dejarnos con la sorpresa de
ver algo siempre novedoso. Ahora se prepara con fuerzas para presentar en Madrid una
muestra personal con sus últimas creaciones.

El empleo de la imaginación lleva siempre a la artista, con un gusto refinado que bordea
siempre lo oriental, a la búsqueda de la vida a partir de la energía brutal y femenina de
la materia, que resulta una necesidad vital para expresarse. Amén de esa sed incansable
de innovación, y de encontrarse con su yo artístico, una ecuación que la conduce por
caminos hacia paisajes y situaciones que atrapan todas las miradas.

Aunque parece seguir un cierto clima de imprecisión y hasta misterio, de atmósferas
mágicas y melancolías, de un paisaje soñado y reconstruido donde las diversas texturas
añadidas se convierten en las manifestaciones de la materia, lo que mejor caracteriza su
trabajo es el valor de sus silencios, resultado de un «profundo sosiego espiritual» y un
lírico intimismo.

Campos fértiles a la imaginación

Las superficies de sus obras (repujados, metal emboissing...) constituyen campos fértiles
donde crece la imaginación. En ellas suma pintura de vitral, masa modelein, cobre,
estaño, aluminio, plata... y talento. Sus manos abarcan todo un mundo de elementos
que reunidos tocan cuerdas sensibles y resumen en ellas la historia del hombre sobre la
Tierra. Si miramos sus anteriores creaciones y las comparamos con las actuales veremos
que se han enriquecido. Ellas (las piezas) se van poblando de recuerdos, de imágenes,
lecturas, hechos que alguna vez soñó o encontró en el decursar de su vida por cualquier
lugar. Son obras bien pensadas, realizadas con rigor.

Quizá recordemos los íconos y frescos de algunas religiones europeas, o hasta la
sensibilidad oriental en el gesto, o un detalle... Pero con la huella contemporánea
de una artista que respira en este tiempo. ¿Arte? ¿Artesanía? ¿Artes aplicadas?
Cuán importantes pueden ser los adjetivos o calificativos de una pieza que transpira
creatividad y buen gusto.

En su quehacer sobresalen las tramas voluptuosas como el fluir del sonido ascendente o
descendente, como en las tramas laberínticas. Porque en esos laberintos o rompecabezas
que cada quien puede armar a su forma, se le aplican muchas referencias, tanto de tipo
material como en su dimensión espiritual, y de todo ello surge un vaivén formal que
convierte el espacio en un mar transitable que nos lleva a las costas que ella quiere
redimensionar, y donde el diseño ocupa un lugar preponderante.

A través de las piezas de la artista —un verdadero placer para los amantes del buen
arte, para quienes, con toda seguridad, no pasarán inadvertida la armonía, calidad
y sensibilidad que transmiten—, Isis deja volar sus manos y se decide por trazos
comprometidos, por mensajes a la defensa y a la conservación del patrimonio artístico
y del medio ambiente, en muchas de ellas. Otras hablan de la cotidianeidad, de las
deidades yorubas, se inspiran, a veces, de obras de grandes maestros, y mira siempre al
paisaje...

Podemos pensar que la obra actual de la creadora es la indagación de ese sentido;
rastreando en la historia del arte y del Hombre va construyendo una visión que
contemple esas características. La idea del infinito, de la preservación, se produce
concretamente bajo la especie de una relación con el paisaje, que es el rostro de la
Tierra. Veamos entonces por qué en estos momentos cruciales y críticos, el hombre se
vuelve a ese rostro, la cara de un mundo que quiere desterrar la violencia a través de
rituales «sagrados», a los que se compromete para llegar a comprender las leyes de la
naturaleza divina («tremendum»). Estas leyes del misterio poseen sus sabios secretos.
La respuesta a tantos cuestionamientos y preguntas sobre la condición del hombre actual
y su futuro la puede otorgar también el arte y su magia. La obra de Isis responde a ello.

Sin más pretensión que mostrar sus sentimientos traducidos en obras de arte, entrega
un trabajo sincero, que nos aporta una bocanada de aire fresco y esperanzador a un
mundo apático y, demasiado a menudo, gris. Los códigos que encontramos en las
piezas, algunas íntimamente relacionados con la ecología porque son, precisamente la
manera en que se califican o marcan los peligros especiales y las normas en el paisaje,
se transforman como una alerta en su creación, donde afloran variadas metáforas de la
propia vida. Ellas nos recuerdan que la vida se transforma sin morir jamás: la primavera
llega inexorablemente después del crudo invierno, la luz siempre se encuentra al final
del oscuro túnel...



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